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jueves, 8 de noviembre de 2007

La situación en el Edén da Asco

¡Qué rápidos somos los mexicanos para sacar tanto la plata como el cobre!

La respuesta de todos los estados para auxiliar a los Tabasqueños fue tan copiosa y tan inmediata, que las autoridades no saben qué hacer con ella. Se han acopiado cantidades ingentes de alimentos, leche y artículos de limpieza personal. Cientos de centros de acopio a lo largo y ancho del territorio nacional se han solidarizado con nuestros paisanos que han perdido tantos bienes materiales.

Sin embargo, más tardamos en ir a comprar un paquete de papel de baño y llevarlo al centro de acopio más cercano, que volver a reconocer lo malhoras que somos los Mexicanos. Para empezar, no hay suficiente infraestructura ni logística para canalizar la ayuda. El ejército y el Sistema Nacional de Protección Civil no tienen suficientes efectivos, helicópteros ni lanchas para distribuirla, y mucha gente, a ocho días de la tragedia, no ha visto a los milicos con las despensas más que de lejos, o se les ha dicho que se lancen a los albergues, que allí sí hay comida, o tienen que hacer filas de un kilómetro y medio para conseguir leche para sus hijos.

Claramente se ve que así como no falta el espíritu de heroísmo y solidaridad, no deja de existir el oportunismo que medra en el lodazal (literal y metafórico) de la desgracia ajena. Todos los buitres que roban casas, que cobran los productos a precios francamente abusivos, que aprovechan la impotencia ajena para incrementar su patrimonio personal, como se lee en La Crónica de hoy:

No se lo que piensen los hipotéticos lectores que aterrizasen por casualidad en esta página, pero yo francamente me siento asqueada.
El simple hecho de que las familias se negaran a abandonar sus propiedades en el momento crítico de la inundación ya indicaba, desde que se desató esta contingencia, qué opinion tenemos los mexicanos unos de otros. Y pienso que hay que decirlo todo: somos bien entrones a la hora de los trancazos, pero también somos muy buenos para "patear al perro caído en el agua".