Estoy de vuelta, más brava que nunca y con mejores razones que antes.
Estoy HASTA LA SANTA MADRE de que el pinche gobierno nos diga y nos imponga lo que tenemos que hacer y no hacer, y ellos no cumplan su parte del trato. YA BASTA.
Estoy hasta el santo y reverendo COPETE de los no fumadores que se burlan de nosotros los fumadores por su pinche ley que restringe mi libertad de elección. Y pregunto qué es más peligroso: ¿el exceso de orden o el exceso de libertades? Pregúntenles a los españoles en la época de Franco.
El gomierdo me restringe mi libertad de elección con una ley estúpida y sin opciones, que no incluyó campañas para promover la renuncia al vicio ni me tomó en cuenta, y sin embargo IGNORA BLATANTEMENTE el cumplimiento de las leyes que promovió en el pasado; así nomás, de memoria, LA LEY DE CULTURA CÍVICA, para quitar a los malditos parásitos franeleros; LA LEY FEDERAL DE TRANSPORTES, para eliminar a la mafia de los vagoneros y puestos ambulantes en paraderos del metro; EL NUEVO REGLAMENTO DE TRÁNSITO para castigar a los pendejos distraídos que van hablando por celular mientras conducen, taxistas incluídos, que les vale madre la seguridad de su pasajero; EL BANDO DOS, que prohibía los megadesarrollos habitacionales como Parque Polanco, y por ahí debe haber un millón de etcéteras que no recuerdo.
No se vale, conciudadanos. Si yo como ciudadano normal, común y corriente acato las leyes, ¿por qué el gobierno no hace su parte, caramba? Nomás nos meten y nos meten el palo, y nosotros felices, por lo visto, porque no hacemos nada, ni pasiva ni activamente.
A lo mejor esto no sirve de nada, pero prefiero actuar, aunque sea pasivamente y desde el escritorio, y no quedarme calladote como tantos borregos.
¡MUERA EL MAL GOBIERNO!
Mostrando las entradas con la etiqueta GDF. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta GDF. Mostrar todas las entradas
sábado, 5 de abril de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
