Nomás por no dejarlo por muerto, a los que se quieran enterar, si es que alguno de mis visitantes todavía pasa por aquí, mi pobre blog ha entrado en estado catatónico porque ando de un deprimido que ni yo me soporto.
Culpo a este horrendo trabajo del que no me he podido salir, donde por más que me esfuerce no hago NADA a derechas, lo cual resulta absolutamente CASTRANTE para una mentalidad triunfadora como la mía. Mi ego lucha bravamente contra todos los mensajes exteriores, pero el insidioso gusanito barrenador del fracaso me sigue royendo las meninges.
Sé que eventualmente saldré del hoyo, y mientras tanto, por aquí sigo. No me he muerto, ni desistido. No me voy a cortar las venas ni a tirarme a las vías del metro, que no es para tanto, pero sí necesito desesperadamente buscar otra chamba, antes de que mi pobre cerebro se muera aquí.
Culpo a este horrendo trabajo del que no me he podido salir, donde por más que me esfuerce no hago NADA a derechas, lo cual resulta absolutamente CASTRANTE para una mentalidad triunfadora como la mía. Mi ego lucha bravamente contra todos los mensajes exteriores, pero el insidioso gusanito barrenador del fracaso me sigue royendo las meninges.
Sé que eventualmente saldré del hoyo, y mientras tanto, por aquí sigo. No me he muerto, ni desistido. No me voy a cortar las venas ni a tirarme a las vías del metro, que no es para tanto, pero sí necesito desesperadamente buscar otra chamba, antes de que mi pobre cerebro se muera aquí.
