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miércoles, 5 de septiembre de 2007

¿Hasta dónde los dejaremos llegar?

Como a la mayoría de los mexicanos, generalmente la política me produce una hueva tremenda, pero las cosas se están poniendo tan absurdamente malas, tan estúpidamente incongruentes y tan sanguijuelamente exprimitorias que, sin ánimo de politizar este blog, no puedo evitar resaltar lo siguiente:

1. El aumento a las gasolinas:
ya se sabe que todo el tiempo están subiendo la gasolina pero, ¿a qué partido se le habrá ocurrido tomarla de rehén? véase la siguiente nota de "El Universal Online":
http://www.eluniversal.com.mx/finanzas/59852.html

2. Casetas en el D.F.:
de veras que no lo podía creer cuando Carlos Loret lo mencionó en su noticiero; como el gobiernito del Ebrard anda gastándose el dinero quién sabe en qué cosas, ahora le van a pedir a la iniciativa privada que construya lo que ellos no pueden, ¡y les van a permitir cobrar por ello! (véase nota de "El Universal Online":
http://www.eluniversal.com.mx/ciudad/86456.html). O sea, a ver, espérenme tantito; como yo lo entiendo, la ciudad debe pagar por las obras, ¿no? Con mis impuestos, ¿no? Entonces, si ya pagué por esas vialidades con mis impuestos, ¿por qué chingaos me las van a cobrar otra vez cada ocasión que transite por ellas?

3. Los pecerdos, digo, peseros:
¿se han fijado en las lindas estampas gigantes que traen todos los microbuseros del D.F., con la leyenda "Marcelo, urge ajuste de tarifas"? De veras que me río con un ojo y lloro con el otro. Gracias a Dios, en cuanto aprenda a manejar no voy a precisar sus servicios nunca más, pero no puedo evitar condolerme por toda la raza que todavía tiene que subirse a esas mugres ambulantes. Si se fijan bien, todas las condiciones que se les impusieron para conceder el último cambio de tarifas hace mucho que se fueron por el caño. ¿Y entonces qué? Nos van a hacer tragar que, con eso del aumento de la gasolina, les tienen que subir las tarifas, y les exigirán otra vez cursos, unidades en buen estado, uniformes, puertas cerradas, eliminación de cobradores, etc., como si fuera nuevo. De veras que los perredistas creen que somos pendejos.

Y lo peor del caso es que todo apunta a que se van a salir con la suya. ¿Estamos haciendo algo para evitarlo? Y como reflexión, vuelvo a citar a uno de mis personajes favoritos de la novela gráfica, "V" en "V for Vendeta", de Alan Moore:

"Los gobernantes deben temer a su pueblo,
no el pueblo a sus gobernantes".

Desafortunadamente, lo único que se me ocurre de momento es más bien pasivo, como comentar esto en el blog, empezar cadenitas en la red o escribir algún ensayo para el maravilloso sitio http://www.apestan.com/, pero me cae que si alguien me dice cómo se convoca a una marcha (decente, por supuesto, sin joder al prójimo que circula por Reforma), me aviento y la organizo.

Se solicitan sugerencias.