Noticias sobre las pequeñas quejas acumuladas en la semana:
1. Llamada a las 10:30 de la noche: Si todos mis cuates saben que trato de irme a dormir temprano, ¿qué les hace pensar que me va a interesar a las diez y media de la noche si en Gringolandia mataron a 32 estudiantes o a 500? ¡Me vale m***res! ¡Déjenme dormir!
2. Proyecto atrasado: Si tanto les molesta que les pregunte cómo van con un proyecto donde yo solo contribuyo como traductor, ¿por qué se enjabonan cuando se les retrasan las cosas? Pongámonos de acuerdo: o tú me indicas cuando se hace, o te aguantas que te carreree.
3. Priorizaciones equivocadas: Me pudre las entrañas la manía que tiene la gente de pedir todo con carácter de urgente cuando en realidad se tienen 4 o 5 días para entregar algo. Siempre terminan distrayendo mi atención de lo que realmente urge, y la que queda como idiota es su segura servidora.
4. Quedarse a lo pen**jo: Van tres días que me hacen quedarme una o dos horas extras porque el jefe no indica si hay o no pendientes. Si me voy a quedar, que sea para hacer algo, caramba, no para estar jugando con la compu, que eso lo puedo hacer en casa.
5. Los horarios desfasados en la tele: Me extraña que nadie se haya quejado todavía de la maldita manía que ha agarrado Televisa de transmitir los programas a la hora que buenamente quieren. Si la transmisión de "Danny Phantom" (mi caricatura favorita) está programada para las 14:30, ¿¡por qué ca**jos empieza hasta a las 14:45!? No hay forma de ponerse a grabar así.
6. Los blogeros que no escriben seguido: Me da 100 patadas cuando visito algunos blogs que tengo marcados y los autores, después de haber puesto 10 textos uno atrás del otro, dejan de subir textos por semanas. O sea, chicos, ¿de qué se trata?. Si los tengo marcados, es porque me gusta lo que escriben, y me gusta tener mucho qué leer cuando no estoy haciendo nada.
Esas son las quejas vocingleras de la semana. NO voy a hacer comentarios adicionales sobre lo de Virginia, porque no me quiero repetir y para eso está el blog en inglés.
